El asombro y sus límites

A pesar de los años que llevo en política, hay algunos hechos que confirman que aún mantengo mi capacidad de asombro. Últimamente, la mayoría de las decisiones del gobierno nacional parecen ponerla a prueba.
Pero las últimas declaraciones del canciller Jorge Faurie me asombraron profundamente. No digo que me causaron sorpresa, porque desde el inicio de la administración del presidente Mauricio Macri ha quedado de manifiesto no sólo que el tema Malvinas no está entre las prioridades de su política, sino que algunas de sus medidas han echado por tierra años de reclamos en cuanto foro internacional hemos presentado como Nación, en nuestro justo objetivo de recuperar parte de nuestro territorio.
En su reciente visita al Reino Unido, el canciller calificó de “pueblo” a los habitantes de las islas, uno de los últimos enclaves coloniales a nivel mundial.
En un intento por enmendarlo, Jorge Faurie adjudicó semejante desatino a “un error de traducción”. Pero no estamos frente a lo que se intentó hacer pasar como un furcio o a una cuestión semántica. Días más tarde, y ante los integrantes de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados, el responsable de la política internacional de nuestro país, volvió a insistir en otorgarle la categoría de “pueblo” a los habitantes de Malvinas.
Esta “declaración de parte” implica tirar por la borda más de seis décadas de esfuerzos diplomáticos argentinos que han ido en contra de la aplicación del principio de “autodeterminación de los pueblos” que sostiene el Reino Unido, como excusa para otorgarle visos de legalidad a la usurpación.
Y digo que me siento asombrado cuando compruebo que el titular de la Cancillería Argentina no comprende los alcances de sus dichos o intente adjudicárselos a una mala traducción.
Asombro sí, pero no sorpresa ante una nueva claudicación del gobierno nacional ante una causa tan sensible para todo el pueblo argentino, pero particularmente para los fueguinos.
Por nuestros derechos soberanos, en memoria a los héroes caídos, en honor a nuestros veteranos, sólo espero que el presidente Mauricio Macri y su máximo responsable de la política internacional retomen la histórica y legítima senda de nuestros justos reclamos sobre parte de nuestro territorio.

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