EL DEPORTE NO ES UN JUEGO

En oportunidad de las competencias finales de los Juegos Evita, en octubre del año pasado, decía que nuestros espíritus y nuestros corazones estaban allá en Mar del Plata, junto a los más de 700 chicas, chicos y adolescentes fueguinos que participaron de esas instancias.
Puntualizaba también que como hombres y mujeres de la política estamos convencidos de la importancia que adquiere el deporte en la formación de un niño, de un adolescente, de un joven. Así lo entendieron Eva Perón y aquel visionario ministro de Salud que fue Ramón Carrillo, cuando en 1948 lanzaron los Juegos Infantiles Evita. Miles de niños y niñas de todo el país accedían por primera vez al deporte social, como herramienta inclusiva, de calidad de vida y formadora de valores. Aquella política de Estado que nació como derecho ante una necesidad, hoy es un mandato ineludible. Así lo creemos en Tierra del Fuego. Y en ello viene trabajando desde un comienzo la gestión de la gobernadora Rosana Bertone.
Y por si hiciera falta una muestra más de lo que significa una política que tiene como objetivo el bienestar de su pueblo en comparación con la que solo prioriza el ajuste a cómo dé lugar, por estas hora nos enteramos que Gobierno nacional, valiéndose una vez más de un Decreto de Necesidad de Urgencia, convertirá a la actual Secretaría de Deportes en una agencia.
Un nuevo abandono del Estado. Porque así como hoy vemos -y padecen miles de argentinos- lo que significa la caída de rango ministerial a secretaría del área de Salud, pronto comenzaremos a ver también las nefastas consecuencias de esta decisión.
Existe, además, el agravante que esta nueva agencia va a tener la potestad de comercializar los predios que actualmente posee la Secretaría, como por ejemplo el CENARD o el Campo Olímpico de Villa Soldati, sede de los últimos los Juegos de la Juventud. Una vez más el negocio para unos pocos, el Estado como facilitador de transacciones inmobiliarias para los amigos del poder. A costa de millones de argentinos.
Ante este panorama, la provincia continuará redoblando esfuerzos en favor de una política deportiva igualitaria, inclusiva y formadora. Acompañando a cada uno de los deportistas que representan a Tierra del Fuego y generando nueva infraestructura y mejorando la existente en lo que respecta a gimnasios y lugares de competencia.
Porque un joven que está en una cancha, en una pista, en un gimnasio, compitiendo o entrenando, deposita su pasión, sus alegrías y sus desvelos en esa práctica. Que va más allá de un resultado, porque forja y consolida valores como el compañerismo, el respeto al otro, la solidaridad y la pertenencia.

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