LAS PALABRAS Y LA VOCES

Tal vez como muchos de mi generación y de las que me precedieron, tengo varios recuerdos que inevitablemente están asociados a la radio. En mi infancia, cuando me despertaban para el desayuno había una radio encendida, dando el primer panorama informativo.
Las voces de locutores y locutoras comenzaban a formar parte de la cotidianidad, de la familia. Luego fui eligiendo mis programas favoritos, los relatos de eventos deportivos, los rankings musicales, la pausa nocturna con una voz serena y reflexiva.
Podría reconstruir momentos y etapas de mi vida a través de programas, emisoras, periodistas, conductores. La radio fue y sigue siendo una compañía. Sin caer en los lugares comunes, cuando se habla de la magia de la radio hay mucho de cierto, en cuanto a la fantasía, a la imaginación, a momentos únicos.
Pero más allá de las emociones y los recuerdos, la radio es un recurso indispensable, que hace a una sociedad democrática. Porque ahí está la palabra, la información, la opinión, la pluralidad de voces.
Cuentan mis mayores que en momentos difíciles de la historia argentina, una de las maneras de acceder a la verdad de lo que estaba pasando era sintonizar radios uruguayas, porque las nuestras estaban intervenidas o sojuzgadas por el poder de turno.
Eso es pasado, superado pero no olvidado. Por eso una sociedad que busque su superación, debe promover, garantizar y exigir la diversidad de emisoras, la palabra libre, la búsqueda de la verdad y darle el espacio a las voces que no tienen lugares donde expresarse.
Nuestra provincia cuenta con una saludable variedad de radios, con trabajadores y trabajadoras que cotidianamente despliegan el sagrado oficio de informar, entretener, emocionar, reflexionar.
En el Día Mundial de la Radio quiero hacerles llegar mi reconocimiento a los hombres y mujeres que diariamente se esfuerzan en su tarea de mantener viva esa magia y ese compromiso. Y a su vez, hago votos para que sus voces, su palabra, consoliden una sociedad más solidaria, más tolerante y en la que prevalezca la paz.

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