REDOBLAR ESFUERZOS

Hemos dado inicio a un nuevo período de sesiones ordinarias de la Legislatura provincial y como cada año, las expectativas se renuevan.
Como representantes de uno de los tres poderes del Estado debemos estar a la altura que las circunstancias imponen y la sociedad exige.
Nuestra casa, la Legislatura, es el ámbito político por excelencia. Aquí quedan de manifiesto la postura ideológica y la pertenencia a un espacio de cada legislador. En conjunto representamos a todo el pueblo fueguino. Y es este el lugar indicado para la propuesta y el debate de los proyectos particulares, de cada espacio o del Ejecutivo. No nos debe asustar ni deshonrar la discusión. Por el contrario, somos la caja de resonancia de una sociedad que espera de nosotros lo mejor. Porque desde aquí salen las normas que guiarán las acciones de los gobernantes y los gobernados.
Es un año político. Apenas en un par de meses quienes integramos un partido o un frente expondremos ante el electorado nuestras propuestas. Incluso, algunos de los integrantes de este cuerpo serán candidatos. Ellos y también quienes no integren una lista redoblaremos esfuerzos para llevar adelante la campaña sin descuidar la tarea legislativa. Porque para eso fuimos elegidos y por ello juramos.
Doy por descontado que cada uno de nosotros sabrá anteponer el interés de los fueguinos, quienes nos honraron con una banca, por sobre las aspiraciones personales y las pretensiones partidarias.
Son muchos los temas pendientes. El trabajo en cada comisión es arduo y requiere de un proceso de análisis y consultas que muchas veces demanda un tiempo que suele ir detrás de lo que la dinámica de la sociedad o de una gestión impone. Y a ello se suma la intención de lograr los consensos mínimos para que cada ley cuente con el apoyo convencido de la mayoría de los legisladores. Las mayorías automáticas son nada más que eso, un número; la verdadera acción política es alcanzar acuerdos básicos que queden plasmados en una norma.
Invito a mis colegas a continuar por el camino del empeño, del compromiso y de la entrega. Que nuestro paso por la Legislatura de Tierra del Fuego sea motivo de orgullo propio y de beneficio para una sociedad que cada vez demanda más de sus dirigentes.

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