ANTE LO INDEFENDIBLE, UN NUEVO ATAQUE

Una vez más, el presidente Mauricio Macri ha dado muestras no solo de su desconocimiento sobre la realidad de Tierra del Fuego, sino también de su absoluto desprecio por su industria, su producción y su importancia en la soberanía nacional. En definitiva, una nueva humillación hacia la provincia, sus autoridades y sobre todo, sus habitantes.
Sus palabras, pronunciadas anoche en la cena anual de Centro de Implementación de Políticas Públicas (Cippec), intentan nuevamente poner a Tierra del Fuego como un lastre, una carga que debe padecer el Estado argentina. No es la primera vez, ciertamente. Tampoco será la última, porque forma parte del relato de Cambiemos: no hacerse cargo de los desastres de su política económica, cargando las culpas y responsabilidades sobre los demás. Cuando no es la “pesada herencia”, son “los setenta años de políticas equivocadas”; cuando no es “la oposición que pone palos en la rueda”, es “la gente”: “el problema de la Argentina son los argentinos”, publicó uno de los spots presidenciales. Toda una manera de “hacer” política.
Y en ese contexto de cargar culpas al resto para no asumir que su gobierno ha sido uno de los peores en las historia de la democracia Argentina, Tierra del Fuego se ha convertido en blanco predilecto de sus ataques.
Además, en sus imprecisiones y desatinos, se olvida el presidente Macri de mencionar que Mirgor, la empresa que fundó junto a su amigo Nicolás Caputo, goza de los beneficios impositivos y fiscales que hoy critica. Y gracias a ello hace más de tres décadas que desarrolla sus actividades en la provincia, generando fuentes de trabajo genuino.
Por otra parte, sus declaraciones no hacen más que generar incertidumbre entre los potenciales inversionistas que esperan una política clara para el desarrollo de esta región. Nada más alejado de la tan promocionada y nunca concretada “lluvia de inversiones”.
Entiendo que no es mi función responder puntualmente las agresiones ni las imprecisiones vertidas anoche por el Presidente. Nuestra gobernadora lo ha hecho de inmediato y con sobrada precisión.
Sí me corresponde, como representante de los habitantes de esta provincia, expresar un repudio absoluto a esta serie de ataques por parte de la administración de Cambiemos hacia los fueguinos. Y pedirles a quienes en nuestra provincia representan ese espacio político que dejen en claro su postura en torno a este tema. Es decir, sin van a seguir defendiendo con obediencia ciega los lineamientos que les bajan desde Buenos Aires, si van a hacerse los desentendidos respecto a estos ataques o si de una vez por todas, van a decir y a hacer lo que por mandato popular corresponde. Que no es otra cosa que defender los intereses de Tierra del Fuego y sus habitantes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *