CIENCIA, RAZÓN Y ACCIÓN

Las fechas especiales, las efemérides, las celebraciones, son oportunidades que nos brinda el calendario para reflexionar en torno a determinadas temáticas. Sobre todo, si uno ocupa una responsabilidad en la función pública. Porque cierto es que al funcionario lo debe definir la acción más que el discurso; pero una acción sin fundamento es, en el mejor de los casos, un esfuerzo infructuoso. Y en el peor, un desatino.
Hoy se celebra el Día de la Ciencia y la Tecnología. Y como argentino uno no puede menos que sentirse orgullos porque la fecha recuerda al científico Bernardo Houssay, Premio Nobel de Medicina en 1947. Tres de los cinco Premios Nobel de nuestro país (Houssay, Leloir y Milstein) se destacaron, precisamente, en la ciencia. Los tres se forjaron en la educación pública. Motivos de orgullo no faltan.
Lo que faltan son políticas nacionales de apoyo y desarrollo de la ciencia y la tecnología. La administración de Cambiemos, como en tantos otros rubros, también contribuyó a la destrucción de lo mucho y bueno que se venía haciendo en tal sentido.
De ese orgullo al que hacíamos mención -al que se le suman una serie de descubrimientos y desarrollos notables por parte de nuestros científicos a lo largo de la historia- nos queda hoy un recuerdo. Y si se quiere, una sensación de vergüenza al ver, por ejemplo, lo ocurrido hace pocos días en el Conicet: de los 2500 aspirantes sólo ingresaron 450. Y suman más de dos mil los científicos que fueron despedidos de ese organismo.
Como contrapartida, en Tierra del Fuego la apuesta al desarrollo científico y tecnológico no solo es una declaración de principios, sino una realidad. Esto es, privilegiar una acción de gobierno que tiene sobrados fundamentos.
Esta gestión que encabeza la gobernadora Rosana Bertone creó el Ministerio de Ciencia y Tecnología, al entender que el rol de un científico es generar conocimiento que en pos del crecimiento y desarrollo de una sociedad y de mejorar la calidad de vida de sus habitantes.
El descubrimiento de una vacuna, el desarrollo de energías alternativas, la puesta en marcha de nuevas tecnologías, son motores de crecimiento económico y social del Estado.
Creer que el presupuesto destinado a ciencia y tecnología es un gasto, se presta sin mayores análisis para que el ajuste caiga con su impiadoso recorte. Así lo entiende la Nación.
En Tierra del Fuego, estamos convencidos que esta inversión que cada contribuyente aporta al financiamiento de la ciencia regresa compensado con creces al seno de la sociedad.
En un día como hoy, nos queda felicitar y agradecer a cada uno de nuestros científicos, becarios, docentes, estudiantes. Y seguir reflexionado para que la acción se encamine hacia un futuro mejor para todos. De eso también se trata la ciencia.

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