ESENCIA CONSTITUTIVA

Los fueguinos tenemos motivos más que sobrados para sentirnos orgullosos de nuestro lugar en el mundo. Un lugar que adquiere su valor tanto para quienes aquí nacimos como para los que llegamos desde otras partes del país. A todos nos une la esperanza de una tierra mejor; a todos nos envuelve ese orgullo de ser el sur del sur, la puerta a la Antártida, los custodios de la memoria y soberanía de nuestras Islas Malvinas.
Y como si esas condiciones no fueran suficientes, hay algo que nos identifica aún más: somos protagonistas de nuestra propia historia. Contemporáneos a ella, porque habitamos la provincia más joven de nuestra Patria.
Con firmeza y convicción podemos decir que nadie nos regaló nada. Quizás desde la centralidad de un poder que en los papeles se anuncia federal pero muchas veces en los hechos funciona como lo más rancio del unitarismo se confundan algunas cosas.
No es de extrañar que cada vez que se encarama en el país un gobierno de corte liberal o neoliberal se ponga en duda la continuidad o la razón misma de la Ley 19640, que hoy cumple 47 años.
Hay leyes constitutivas de los territorios. Una Constitución lo es, porque reúne el andamiaje normativo de una sociedad organizada. Plasma lo que es, lo que quiere ser, lo que no será. Para nosotros, además de nuestra propia Constitución, la 19640 es constitutiva de nuestro ser. Nos define y nos ampara; nos ordena y nos proyecta.
Si hoy Tierra del Fuego es lo que es, si nosotros somos quienes somos, es en gran parte gracias a esta ley. Por eso, cada vez que se puso en duda su continuidad o se amenazaron sus alcances, el pueblo fueguino se hizo sentir. Puede haber muchos motivos que nos diferencien desde lo ideológico, lo político, lo económico o incluso lo aspiracional. Pero la defensa de la Ley 19640 nos ha encontrado siempre encolumnados. En el 72, con su creación; en el 82 cuando corrió peligro. Cada vez que un gobierno la amenazó, allí estuvimos todos.
Y acá estamos otra vez. Bregando cada quien desde el lugar que ocupa por su defensa, por su continuidad, por su consolidación. Hoy también, en una gestión como la que encabeza Rosana Bertone, que prioriza la producción, la industria, la mano de obra, el desarrollo, el crecimiento. Enfrentados también en esto a un gobierno nacional con una idea totalmente contraria. Explicando una y mil veces lo que haya que explicar, pero conscientes de que no retrocederemos ni un paso. A partir de ella, mejorar, crecer, optimizar, adaptarnos a los nuevos tiempos. Pero solo a partir de ella; porque la Ley 19640 es parte de nuestra esencia constitutiva.

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