MEDIO AMBIENTE: LA BATALLA ES HOY

Resguardar, preservar y proteger nuestro entorno natural es un compromiso ineludible e impostergable. No hay tiempo que perder; todo lo que hemos hecho mal hasta ahora, estamos comenzando a pagarlo. Pero sobre todo, lo pagarán las nuevas generaciones. Es nuestra obligación, en el aquí y el ahora y cada cual desde el lugar, comenzar a revertir esta situación. Estamos a tiempo. Y hay soluciones.
Los estudios científicos nos marcan que el mundo de los próximos años no será el mismo que nos vio nacer. La contaminación ambiental se aceleró a ritmos impensados durante las últimas décadas. Las responsabilidades son compartidas.
Es deber de las principales potencias del mundo alcanzar por fin un acuerdo que garantice un futuro no solo de sustentabilidad sino de habitabilidad del planeta.
Pero si bien ese requisito es fundamental, cada uno de nosotros debemos tomar conciencia de nuestros actos.
Soy un convencido de que en este y en otros temas, debemos aprender de las nuevas generaciones.
El respeto por la naturaleza y sus seres está presente de manera natural en la infancia. Si a ello le sumamos lo mucho y bien que se trabaja en los distintos niveles de la educación, no cabe duda de que debemos observar e imitar a los más chicos para generar prácticas amigables con el medio ambiente. Desde lo más simple, como guardar los residuos que generamos cuando estamos fuera de casa o evitar el derroche de energía, hasta concientizarnos de un consumo responsable que apunte al reciclado y evite los materiales descartables.
Pertenecemos a una generación de dirigentes que nos ha tocado asumir este desafío. Como empresarios, profesionales, educadores, trabajadores y políticos debemos orientar nuestras acciones, esfuerzos y creatividad en pos de enfrentar una batalla determinante: la de nuestras vidas y la de quienes nos sucederán en ´nuestra casa´.
Una democracia moderna y comprometida no puede omitir plantear, legislar y gobernar con políticas que apunten a la regulación que sustente una relación saludable entre la sociedad y la naturaleza.
Desde la gestión provincial se viene trabajando seriamente al respecto, con el manejo de áreas protegidas, los recursos hídricos provinciales, el cuidado de la flora y la fauna autóctona, de los bosques naturales, la prevención de incendios forestales y la gestión ambiental en general. Vamos en el camino correcto. Pero el desafío es cotidiano. Para el hoy, pero sobre todo para el mañana. Un futuro inmediato que debe contemplar sí o sí, el crecimiento y desarrollo de la actividad económica y productiva sostenible para Tierra del Fuego.
La fecha que hoy se conmemora es propicia para detenernos a pensar de dónde venimos y hacia dónde queremos ir. Lo dicho: el mundo que hoy habitamos está más castigado que el que nos vio nacer. Es nuestro deber contribuir con nuestras ideas y acciones para que el mundo que le dejemos a nuestra descendencia sea mejor que el que los informes nos alertan.
Estamos a tiempo. Está en nuestras manos.

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